septiembre 02, 2014

Biblioteca

Lo primero que uno puede leer cuando llega a la Biblioteca de Municipio son las letras huecograbadas en una placa de metal, bien visible y bien lustrada. En ellas se da cuenta de que el día Fecha se inauguró la Biblioteca gracias al esfuerzo de
el alcalde y equipo de gobierno del Ayuntamiento de Municipio
el Consejo para el Desarrolo de las Artes en Comarca
el Patronato de Promoción Cultural de Provincia
el muy Honorable presidente de Autonomía
el Ministerio de Cultura de Estado
el Programa Conjunto de Desarrollo Educativo de Mercado Común
y la red de Entidades Locales de Divulgación del Conocimiento de Continente.
No hay placa para los que de verdad pusieron dinero, ni para los que de verdad pusieron el Arte.

agosto 29, 2014

Giaco

De todas las piedras que la multitud arrojó sobre la comitiva, sólo la que salió del brazo de Giaco Bruletto impactó de lleno en las fauces del Presidente. En pocas horas, la piedra había sido recogida y analizada, y Giaco había sido identificado, llevado a declarar frente al tribunal popular de guardia y condenado a veinticuatro años y un día de prisión incondicional, culpable de puntería.

agosto 26, 2014

Assina

A los seis años de nacer, Assina Graça dos Olheus, la niña milagro, ya había fallecido; a los siete años sanó la primera neumonía y a los once ya figuraba Santa. A los trescientos años, Bélopolis, la barriada que la vio llegar al mundo, decidió rendir justo homenaje a su hija pródiga reuniendo en un único espacio expositivo todas las reliquias que de la niña se representaban en las diversas regiones del país. El catálogo de la exposición "Santa Assina: 300 años de sanaciones" inventariaba:
una oreja izquierda
tres pestañas
seis mechones de pelo negro
un mechón de pelo rubio
cincuenta y dos piezas dentales
dos pulgares derechos
catorce fragmentos de piel diversa
cinco globos oculares
y una pezuña, todo ello en perfecto estado de conservación. La muestra tuvo un amplio respaldo popular y recibió la visita de la práctica totalidad de los belopolitanos, quienes coincidían en afirmar que, Santa o no, no cabía duda de que, visto lo visto, Assina fue un ser extraordinario.

agosto 10, 2014

El arca de los tesoros.

El día marcado por el Uno en los cielos era llegado. La gran mole de madera y brea esperaba encallada en mitad de las tierras y las nubes, de tan negras hollín, amenazaban algo más que lluvia. Las parejas -una de cebras, una de flamencos, una de sapos, una de...- formaban una larga cola hasta más allá de la vista y de los médanos. Antes de entrar en el arca pasaban una a una al interior de la tienda de Noé, decorada con telas púrpuras y cordones dorados. Allí entregaban, bien en odres de cuero o en cestillos de papiro, el precio convenido por resultar ellos, y no otros, los elegidos. Las escrituras nos cuentan que Noé era un hombre bueno, pero nada nos dicen de que fuera tonto.

agosto 06, 2014

Mundii

Los primeros mundii en llegar fueron los Metales. Recorrían las calles y avenidas de las ciudades, los graneros y trasteros de los pueblos, las minas y las pozas de los campos, y se hacían con los caminos de los trenes, los cables del teléfono y los hierros de las ventanas. Tras los Metales llegaron los Maderas, quienes se hicieron con los muebles de las casas, los bancos de las plazas y las cercas de las fincas. Los Maderas dieron paso a los Vidrios, y estos a los Pétreos, y tras ellos vinieron los Plásticos, los Especies, los Deseos, los Sueños y los Esperanza. Tras ellos, nada.

agosto 05, 2014

Basta la arena

«Con tiempo bastante, basta un palmo de arena para secar al más grande de los mares», solía decir abuela, con la vista fija en la playa. El chico asentía, y se abstraía en las caprichosas formas que dejaba el agua cuando huía al Sol, en aquellos archipiélagos diminutos, los sistemas planetarios de anillos concéntricos, los bichobola roscados que de tanto apretarse acababan por hacerse puntito, y de puro puntito se hacían un granito más. 
El chico pasó y el verano ya no era, ni era la playa, y todo el mar que quedaba era nuevo en sus ojos, recordando a su abuela. «Con tiempo bastante...», recordaba. Sus ojos lloraban, y él se esforzaba, paciente, en mirarse al espejo. Setenta y dos años más tarde, frente a aquel mismo espejo, aquellos ojos acababan por tragarse el mar, y se secaban del todo. 

julio 31, 2014

Valor.

«Mígrame a los ojos», dijo ella con un peculiar acento franco-eslavo en su voz. Y él, tan solícito y bien mandado como era, corrió presto a preparar las maletas.

julio 30, 2014

Recreación del Mundo.

-Antes de haber nada todo era blanco y frío, vasto y yermo, hasta que al primer niño se le ocurrió formar una bola de nieve entre sus manos y dejarla rodar por aquella infinita ladera del vacío. La bola fue haciéndose más y más grande, y cuanto más grande se hacía, más cosas le ocurrían: tanto giró y giró que con el calor liberado en la fricción contra la superficie de rodamiento parte de la bola se derritió, y así nacieron los océanos, y con sus aguas llegaron los primeros peces, y con ellos los primeros pájaros pescadores, y con ellos los árboles donde posarse, y con los árboles la madera, las chimeneas y el calor de hogar bastante como para que pudiéramos venir al Mundo, y con nosotros todo esto que ves y conoces.
-¿Y así dices que empezó todo?
-Tal cual lo cuento.
-¿Y entonces de dónde salió el primer niño?

-Bueno, eso ya que te lo cuente tu madre, Goyito.

julio 25, 2014

Lo que no viene en libros.

La tarea es metódica, pormenorizada y hasta cierto punto enfermiza. Consiste en recorrer uno a uno todos los libros de la enorme librería que, de solado a sofito, y de puerta a puerta, ocupa la amplia pared del comedor (los techos son altos y la naturaleza, caprichosa: debe hacer uso de un taburete plegable y protésico para llegar a los ejemplares más lejanos). Los desnuda del abrigo de la librería con la mano izquierda, toma con la derecha el marcador de la página donde lo dejara otrora y lo vuelve a colocar, al buen tuntún, unas cuantas páginas más allá, sin reparo o atención a lo que en ellas se esconda. Cuando un marcador ya ocupa las páginas finales, lo recoloca de nuevo entre las primerizas. Así con uno, con el siguiente, y con todos ellos, en una empresa que apenas le deja tiempo libre para el sustento y para visitar muy de tarde en tarde a familiares y amigos. Cuando alguno de ellos le pregunta qué es lo que anda leyendo ahora, les contesta ufano que un poco de todo pero que, principalmente, mucha ficción.

julio 23, 2014

Ninfa.

El encuentro con la ninfa fue tan fugaz como lleno de júbilo.
-¿Volveré a verte? –preguntó el niño cuando ya fue la hora de volver al camino. La ninfa se sumergió en el río y al poco asomó de él con unos tallos verdes aprisionados entre los dientes. Los trenzó hábilmente y los dispuso alrededor de la muñeca del chico, sellando la vuelta con uno, dos y tres nudos.
-Vuelve en tres años con esta misma pulsera intacta, y me hallarás –dijo antes de hacerse una con las aguas.
Tres años después, el chico recordó el sueño y se acercó hasta aquella misma orilla. Esperó en vano todas las horas de luz y con la pronta noche se dio por vencido. Deshaciéndose de los nudos y de la pulsera entera, se prometió que en adelante escogería mejor en qué creer.